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FELIPE IV
Esquema del comentario
- Introducción - El origen del texto - El cuadro (los cuadros)
- La literatura del momento : parnasianismo, simbolismo.- Tema y símbolos
- Estructura
- El lenguaje
- aparente sencillez
- imágenes tópicas
- lenguaje lleno de artificios
- estructuras simétrica de la sintaxis
- Conclusión.
Introducción - El origen del texto - El cuadro (los cuadros) . Como puede comprobarse en la reproducción de los cuadros de Velázquez, (véase Antología • Felipe IV)Manuel Machado - siguiendo en eso la técnica parnasiana y simbolista (Ch. Baudelaire - Tableaux parisiens) se inspira en dos cuadros del gran pintor español del Barroco, que se guardan en el Museo del Prado . Uno representa al rey Felipe IV, joven, de pie, vestido según el uso de la corte de entonces: de riguroso negro. No lleva ninguna clase de joyas o adornos; en la mano derecha sostiene un papel. El infante Carlos, hermano del rey, es algo menos autero que el del monarca: tiene el pecho cruzado por un tahalí (correa de la que se cuelga la espada) con adormos de oro; en la mano izquierda sostiene el sombrero y la derecha (por entre los dedos) unos guantes de ante.
El poeta sañaló que este poema, lo mismo que los que componen Alma fue escrito en Paris. El hecho de mezclar los dos cuadros puede deberse o bien al olvido o confusión, o bien a la voluntad intencionada de mezclar los dos cuadros a fin de sacar mejor provecho de su intención expresiva. De todos modos el poema aprovecha esa posibilidad y al texto hay que remitirse en el comentario. - La literatrura del momento: parnasianismo, simbolismo. El parnasianismo es una reacción contra el romanticismo que pretendía recrear una poesía fría, formalmente perfecta y objetiva a fin de contrarestar los excesos a los que había llegado el romanticismo. sentían una notable inclinación por las actitudes decadentes (tan presentes en Manuel Machado) en las que lo estético se antepone a lo vital. Los simbolistas, po su lado, privilegian el establecimiento de "correspondencias" entre el mundo exterior y el espíritu del poeta o del lector (véase Baudelaire en Las flores del mal). En el poema de M. Machado encontramos una síntesis de estas tendencias de su época: lo parnasiano, lo decadente y lo simbolista. este sentido secrético es caracteristico del Modernismo español y el autor realiza en este poema uno de los momentos más felices de tal movimiento literario. Utilizando una técnica impresionista el autor puede mediante tres instantaneas (como en el arte fotográfico) concentrar la atención del lector en tres puntos de los dos cuadros: cabeza ( 1 ), pecho ( 2 ), mano derecha con el guante ( 3 ).
Tema y símbolos . En el poema Felipe IV no aparece de modo muy claro el ego poético que no es en este caso ni el propio poeta, ni el lector sino un supuesto súbdito del propio rey que viviera en el siglo XVII. De este modo podemos entender que en el verso 2 pueda escribir el poeta: "que nuestro rey Felipe, que Dios guarde...". solo pueden llamr de esta manera al rey aquellos españoles contemporáneos suyos. Manuel Machado mediante este modo tan inconsciente introduce una ambiguedad que sirve muy bien su propósito de lejanía en el tiempo y en el espacio. Parece tratarse de las palabras de un cortesano de la España del siglo XVII. No se menciona el cuadro de Velazquez. Se habla de la persona del rey. Ninguna mención que nos ueda señalar el color de la pintura. ¿Puede ser que alguien, que recuerda al rey, lo esté evocando a través del recuerdo difuso de la lejanía temporal? ¿Proviene de ahí la confusión de cuadros, intencionada o no, con la que juega el poeta? La elección del rey Felipe IV no es fortuita. Se trata de del rey que inicia la decadencia de la moarquía española y al que la historia pinta como abúlico y sin interés por los asuntos del estado, interesado sólo por cuestiones tan accesorias para un rey como son los amoríos y el arte. Si nos situamos en la época del autor Felipe IV puede ser el modelo de lo que no les gusta. Aquella juventud del 98 no hacía mas que protestar contra los valores de la sociedad burguesa. Podría ser tambien un trasunto de la propia alma del poeta, que de esta forma se nos presenta con los mismos rasgos que caracterizan al monarca: la abulia, de modo más patente expresado en Adelfos. El tema
 está muy claro si partimos de lo anteriormente dicho: exaltación de la elegancia barroca, de la despreocupación por el poder y de abulia ante la vida. No hay nada, sin embargo que señale referencialmente el tema. Se sugiere mediante la utilización de símbolos. El primero es la proia figura del rey. Despues están los colores que aparecen en el cuadro: - el negro símbolo de la elegancia y de la sobriedad; los pálidos (blanco, azules, oros) de la falta de vitalidad, de abulia y decadencia; tambien parece que simboliza lo mismo la tópica comparación con la tarde; y, por fin, en vez de cetro sostiene en su mano unos guantes. Nada que indique el poder y la riqueza (ni cetro, ni joyas, ni ricas prendas de vestir, sino todo en negro).
Estructura. Podríamos decir que incluso la métrica se acerca a la época en que vivió el personaje, son tercetos encadenados muy propios de la lírica barroca (ABA BCB CDC ...) El contenido del poema esta enmarcado en cada una de las estrofas. Utilizando una técnica impresionista (solamente se describen algunos detalles significativos) va de la visión de conjunto - primer terceto -; primer plano de la cabeza - segundo terceto - ; para pasar al pecho - tercer terceto - y rematar este recorrido cinematográfico en el guante y la mano - cuarto terceto -. Las tonalidades de color que predominan son y se repiten y reiteran en los tercetos . En el primer y tercer tercetos domina el color negro : "siempre de negro hasta los pies vestido". En el segundo y cuarto tercetos los colores pálidos (azul y oro de los ojos, del pelo y de la tarde).
El lenguaje. En una primera lectura da la impresión que el poeta desprecia, lo mismo que el rey todo aquello (lujo y ostentación) que se refiera a recagar estilísticamente el texto. ¿Habría, pues, una armoniosa perfección entre contenido y forma? Hay una aparente sencillez que engaña pues parece que todo el texto transcurre con gran naturalidad. La imágenes son tópicas: comparación - "pálida como la tarde"; la metáfora - "el oro de su pelo", tantas veces leida en múltiples autores; la perdonificación manida de: " ni joyelesperturban ni cadenas el negro terciopelo". Pero esa aparente naturalidad encirra ingentes artificios. El sentido arcaico de la invocación inicial mediante la cual nos trasladamos a otro espacio y otro tiempo, verso 2 : "que nuestro rey Felipe, que Dios guarde". La adjetivación sobresale por la perfectacolocación en el sintagma y la elección que se ha hecho de los adjetivos: undoso, augusto ----- generoso, negro ----- silencioso, blanca-----, azuladas -----. Algunos de estos adjetivos forman sinestesias y redundan en general en el clima o tono que pretende evocar todo el texto: la abulia - oro cansado, azul cogarde de sus ojos. El texto abunda, en lo referente a las estructuras sintácticas, en simetrías repetidas. SN= adj. núcleo(sust.). adj. / el negro terciopelo silencioso.
Conclusión. Manuel Machado ha conseguido con este poema, Felipe IV uno de los mas conseguido poemas del Modernismo al saber expresar de modo tan sabio y estilisticamente elevado esa actitud decadentistas que singulariza a algunos de los escritores y escritos de este período de la literatura contemporánea. Al revelarse y despreciar al moral burguesa lo hacen mediante la exaltaciónj de las figuras novelescas o literarias, provengan o no de la historia, que renuncian a luchar por la vida y que se refugian en la ataraxia, co mo en el caso de Andrés hurtado del libro de Pío Baroja El árbol de la ciencia Manuel Machado cultiva lo decadente estético y la refinada elegancia de otros tiempo.
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