![]() |
![]() |
![]() |
[ Indice ] [ Edad Media ] [ Renacimiento ] [ Barroco ] [ Siglo XVIII ] [ Siglo XIX ] [ Siglo XX (1) ] [ Siglo XX (2) ] [ Hispanoamericana] [ Diccionarios ] Comentarios] [ Libros ] [ Juegos ] [ Comics ] [ Recursos ] [ Español para extranjeros ] [ Cajón de sastre ] [ Enlaces ] [ Música ] [ Cine ] [ Tablón ] [ Romanticismo ] [ Realismo ] [ Cantautores ] [ Modernismo ] |
![]() |
|
|
Rimas (LIII)
|
|
|
Rimas (LII)
|
|
|
Rimas (VII)
|
|
|
Rimas (II)
|
|
|
Rimas (XV)
|
|
|
Rimas (LXXV)
|
|
|
Rimas (VIII)
|
|
|
Rimas (IV)
|
|
|
Rimas (XXIX)
|
|
|
Rimas (XXXVIII)
|
|
|
Rimas (XIII)
|
|
No pueden ustedes figurarse el botín de ideas e impresiones que, para enriquecer la imaginación, he recogido en esta vuelta por un país virgen aún y refractario a las innovaciones civilizadoras. Al volver al monasterio después de haberme detenido aquí para recoger una tradición oscura de boca de una aldeana, allá para apuntar los fabulosos datos sobre el origen de un lugar o la fundación de un castillo, trazar ligeramente con el lápiz el contorno de una casuca medio árabe, medio bizantina, un recuerdo de las costumbres o un tipo perfecto de los habitantes, no he podido menos de recordar el antiguo y manoseado símil de las abejas que andan revoloteando de flor en flor y vuelven a su colmena cargadas de miel. Los escritores y los artistas debían hacer con frecuencia algo de esto mismo. Sólo así podríamos recoger la última palabra de una época que se va, de la que sólo quedan hoy algunos rastros en los más apartados rincones de nuestras provincias y de la que apenas restará mañana un recuerdo confuso. |
Rimas (I)
|
|
|
Es tu boca de rubíes Rimas (XII)
|
|
|
Al dar de las Ánimas |
La piqueta al hombro Rimas (LXXIII)
|
|
Carta II - Desde mi celda - |
Rimas
|
|
Introducción sinfónica Gustavo Adolfo Bécquer |
|
Gigante voz que el caos Rimas (VIII) |
|
|
Rimas ( XI)
|
|
Carta III - Desde mi celda - |
Rimas (XXXVII)
|
|
|
Rimas (XXXVIII)
|
|
|
Rimas ( LXVII)
|
|
|
Rimas (LXXIV)
|
Hecho con / Made with Mac |