• "Primavera."  
  • "Asturias."  
  • "Yo te puedo poblar, soledad mía...(Fragmento V)."  
  • "El sol, el sol de fuego que quema las entrañas...(Fragmento XI)."
  • "Hoy quiero hacer un verso que lleve un vuelo curvo...(Fragmento XVII)."  
  • "Oh, fuego, hermano fuego...(Fragmento XVIII)."  
  • "Umbral de la muerte."
  • "Pesa lo que tu sueño." 




  • Primavera.

    Primavera

    Las flores pulsan sus cuerdas

    Y los niños
    ruedan las horas
    como aros

    La Primavera ha volcado sus cangilones
    y han saltado las venas de los árboles

    árbol caja de música

    El corazón del mundo ha perdido el compás

    El Ala del Sur. Poemas. (1926)

       



    Asturias.



    Asturias, si yo pudiera
    si yo supiera cantarte.
    Asturias verde de montes
    y negra de minerales.
    Yo soy hombre del Sur;
    Polvo, sol, fatiga y hambre,
    hambre de pan y horizontes...
    ¡Hambre!
    Bajo la piel resecada
    ríos sólidos de sangre
    y el corazón asfixiado
    sin venas para aliviarte.
    Los ojos ciegos, los ojos ciegos
    de tanto mirarte
    sin verte, Asturias lejana,
    hija de mi misma madre.

    Dos veces, dos, has tenido
    ocasión para jugarte
    la vida en una partida
    y las dos te la jugaste.
    ¿Quién derribará este árbol
    de Asturias, ya sin ramaje,
    desnudo, seco y clavado
    con su raíz entrañable
    que corre por toda España
    crispándonos de coraje.

    Mirad obreros del mundo
    su silueta recortarse
    contra ese cielo impasible,
    firme sobre roca firme
    herida viva su carne.

    Millones de puños gritan
    su cólera por los aires,
    millones de corazones
    golpean contra sus cárceles.

    Prepara tu salto último
    lívida muerte cobarde
    prepara tu último salto
    que Asturias está aguardándote
    sola, en medio de la tierra
    hija de mi misma madre.

    Poesía de guerra- (1937)




    Yo te puedo poblar, soledad mía...(Fragmento V).



    Yo te puedo poblar, soledad mía,
    iguala que puedo hacer rocas y árboles
    de estas oscuras gentes que me cercan.
    ¿Cómo, si no, llevar sobre los hombros
    la ausencia? El ágil viento me conoce
    y ayuda en mi trabajo: cada día
    cuelgo del monte nuestro cielo limpio,
    planto en el lago nuestra rubia era
    y el ancho río de corriente pródiga
    vacío lentamente...
    Allí donde los pinos y los álamos,
    donde la encina sólida y el roble
    el claro olivo de verdor de plata.
    Y sobre el culto césped
    el triunfo de la espiga.
    El sol muy en lo alto, fatigando
    el aire con sus alas,
    en el cenit su vuelo detenido.
    Cómo su gracia y limpidez los ojos
    me abrasan con su luz... No lo soñara
    la torpe mano que me arrebatara
    mi blanca Andalucía.

    Primavera en Eaton Hasting 1943




    Hoy que llevo mis campos en mis ojos...(Fragmento VI).



    Hoy que llevo mis campos en mis ojos
    y me basta mirar para verlos crecer,
    siento vuestra llamada, prados de verde edad,
    oigo vuestra palabra, árboles de cien años,
    y os busco inútilmente a través de la tarde.
    Ni el vuelo de los trinos ni el canto de las ramas
    han de romper el duro silencio de mi boca.
    Si me quedase inmóvil, como esta buena encina,
    vendrían vuestros pájaros a anidar en mi frente,
    vendrían vuestras aguas a morder mis raíces
    y aún seguiría viendo con su blancura intacta,
    quién sabe si dormida, la España que he dejado.

    Primavera en Eaton Hasting. 1943




    El sol, el sol de fuego que quema las entrañas...(Fragmento XI).



    El sol, el sol de fuego que quema las entrañas
    ha descendido en líquidas venas incandescentes.
    Arde el bosque profundo y arde el lago tranquilo
    y arde mi corazón gloriosamente.

    Siento cómo devora mis carnes miserables
    hay dos llamas azules en mis cuencasvacías
    chisporroteael canto de las hojas inútiles
    y lame mis costados como una lengua viva.

    Se limpia mi osamenta y se desnuda.
    Ya soy sólo materia, cal y fósforo...
    Como la piedra inmóvil, gozo el sol que me funde
    sin saber que lo gozo.

    Primavera en Eaton Hasting. 1943




    Hoy quiero hacer un verso que lleve un vuelo curvo...(Fragmento XVII).



    Hoy quiero hacer un verso que lleve un vuelo curvo,
    que camine conmigo y dé la vuelta al lago:
    así veré tu techo perenne de verdores,
    bosque primaveral, y soñará mi frente
    una evasión posible por un cielo de hojas:
    así veré mi imagen mecida por tus aguas
    que fingirán la cuna que han hecho azul los años:
    enredaré mis ojos en tus violetas breves,
    saludaré de paso al roble enternecido
    que ayer cruzó su rama con mi mirada amiga
    y al sapo que me huye con infantil torpeza;
    el aire que me lleva con alas juveniles
    me traerá despacio como un aroma lento:
    y volveré a sentarme sobre esta misma piedra
    y como el agua inmóvil seguiré hablando solo,
    conmigo y con el cielo...

    Primavera en Eaton Hasting. 1943




    Oh, fuego, hermano fuego...(Fragmento XVIII).

    XVIII Oh, fuego, hermano fuego:
    mirar, sólo mirar tu llama pura
    fiera y perpetuamente renovada
    de vigor a mis alas y a mis voces.
    El dócil leño que te entrego ahora
    sabe más de soberbias resignadas
    que el corazón pequeño de los hombres.
    Ayer el sol de acero lo bruñía
    y lo mecía el viento enamorado:
    ayer las hojas verdes le brotaban
    cual un sudor de cándido rocío
    y lo lamía la inocente lluvia
    como una restranquila;
    era su pompa orgullo de los prados
    y norte de los juncos su estatura:
    su pedestalbuscaban los arroyos
    como las flores tímidas su sombra:
    hoy es él mismo flor y sol y lluvia.
    Mirándote tenaz, paciente y terco,
    con tu rosada lengua infatigable
    devorando a los troncos y a las horas
    hasta lograr, pavo real del viento,
    la plenitud de tu cenit glorioso
    fluye sereno el pulso
    y la labor diaria se remansa
    consciente del camino y de la meta.
    ¿Qué me dice tu luz, que no es luz sólo,
    sino calor cordial, lumbre de aurora?
    Mi soledad se funde en tu regazo
    y alrededor de mi cintura siento
    mil brazos que florecen.
    Fuera el duro granizo
    apalea los campos.
    En el hogar tu llama
    igual que un corazón, palpita y canta.

    Primavera en Eaton Hasting. 1943




    Umbral de la muerte.



    Para mi nuca un monte, para mi cuerpo un llano,
    ríos para mis brazos, mares para mi aliento.
    Tendido como un tronco en el arcano
    suspendo el corazón y el pensamiento.

    Cuántos siglos viví con este anhelo
    de tumbarme a lo largo de mi vida
    hasta tocar con la mirada el cielo
    y con los pies la sombra enternecida.

    Flotar suave por el tiempo inerte
    olvidándome lento de mí mismo
    hasta quedarme transparente y hueco.

    Traspasar los umbrales de la muerte
    y hundirme poco a poco en el abismo
    sin fondo, sin orillas y sin eco.

    De Soledad y otros pesares. 1948





    Pesa lo que tu sueño.



    Pesa lo que tu sueño. Busca el nivel exacto.
    Acumula tus risas y tus llantos,
    tus esperanzas y tus desengaños.

    Lo de ayer, lo de hoy, lo de mañana
    lo que nunca será...
    échalo en la balanza.
    Y vive un poco menos o sueña un poco más.

    Río de aguas amargas 1953






    dibujo de musas
    Hecho con / Made with Mac