Introducción -


El recorido poético de Rafael Alberti comienza entre 1920 y 1923. La lectura de Gil Vicente provoca el nacimiento de Marinero en tierra, Premio Nacional de Poesía de 1924, y significa la consagración de Alberti. Tanto este primer libro como los que seguirán: La amante, El alba del alhelí se sitúan en la estela de la tradición concioneril.
A este modo de hacer poesía seguirá el modo de Góngora en el libro Cal y canto (1926/27). La grave crisis personal acarrea la ruina del gongorismo para introducirse el poeta en el ámbito surrealista. Sobre los ángeles (1928) será el resultado de toda esta crisis personal y social. Aquí aparece Alberti como el abanderado de la vanguardia española. Sermones y moradas (1929/30), Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos son una continuación del anterior libro aunque a veces el tono surrealista tenga algunas variantes.
La identificación entre lo privado y lo público (rasgo definitorio del surrealismo) comienza en "Elegía cívica", es la poesía civil y políticamente comprometida.
La llegada de la Segunda República inclina al poeta hacia posiciones revolucionarias: marxismo. Se cierra, según palabras del propio poeta, el ciclo de la poesía burguesa. Son libros como: De un momento a otro, Trece bandas y cuartenta y ocho estrellas, Capital de la gloria, que el poeta llamará más tarde El poeta en la calle (1938).
Con la vuelta de Alberti a España tras años de exilio y el reconocimiento general de la cultura y la crítica democráticas, sus libros, de gran repercusión, no parecen aportar nada nuevo a lo ya escrito: Entre el Clavel y la espada, A la pintura, Retornos de lo vivo lejano,Ora marítima, Odas y baladas del Paraná...

Temas.


Para la mayoría de la crítica el tema clave en la poesía de Alberti se relaciona con la búsqueda del paraíso perdido. Es el tema que vertebra todos los demás y que da sentido a otro de los más sobresaliente en su poesía: el tema del mar.

1. - La busqueda del paraíso perdido -
El tema del paraíso perdido empieza ya en los comienzos poéticos de de Alberti (Marinero en tierra) como búsqueda de la infancia, de la adolescencia feliz de su Cádiz natal, del mar idealizado y mitificado, del mar a secas.
Con la publicación de Sobre los ángeles va a intensificarse el tema de la perdida de los sueños de la infancia y del paraíso. Tras el título de introducción al libro - ENTRADA - aparece el primero de los poemas cuyo título es doblemente significativo: "Paraíso perdido", y del que saco alguno de los versos más emblemáticos para el propósito que nos interesa indagar.

A través de los siglos,
por la nada del mundo,
yo, sin sueño, buscándote[...]
(vs. 1-3)

Y después de haber preguntado al ángel, al mundo (las cosas), al hombre, a los animales, después de haber buscado incansablemente por doquier, ¿comprueba la inutilidad de la búsqueda y de la pregunta?

Silencio. Más silencio.
Inmóviles los pulsos
del sinfín de la noche.
¡Paraíso perdido!
Perdido por buscarte,
yo, sin luz para siempre.
(vs. 43-48)

Expulsado del paraíso a un infernal vacío se siente juguete y víctima de unas fuerzas (los ángeles) que aparecen en cada una de las tres partes de que consta el libro - primera - HUÉSPED DE LAS NIEBLAS - los ángeles que añora; - segunda - HUÉSPED DE LAS NIEBLAS - los ángeles que lo han maltratado; - HUÉSPED DE LAS NIEBLAS - ángeles que representan las fuerzas sociales y familiares de las que solo se salva "el ángel superviviente":

La última voz de un hombre, ensangrentó el viento.
Todos los ángeles perdieron la vida.
Menos uno, herido, alicortado.
("El ángel superviviente").
Mas adelante el tema volverá a a parecer como "un constante recordar", una vuelta hacia atrás, hacia el pasado lejano de la infancia, a la adolescencia y juventud: al mundo perdido de la adolescencia. de ahí provienen sus vuelta hacia la pintura, primera afición artística del poeta ahora poetizada y no plasmada en lienzos o cuadros. Recuérdense los títulos de los poemarios que aluden a todo esto. son como asideros a los que se aferra en constante retorno y que no abandona nunca - pintura, mar -. No es otra cosa su libro Retornos de lo vivo lejano (1952), su Ora marítima (1953), recreación mítica de Cádiz, pero que es una gigantesca evocación personal, sus Baladas y Canciones del Paraná donde las evocaciones le llevan al "mar de Cádiz", a las dehesas y marismas de la Baja Andalucía:

Noche turbada de mugidos.
¡Si estaré acaso en las dehesas!
Los toros bravos se responden.
La luna atónita los ciega.
¿Son las marismas? ¿Es el mismo
bramar antiguo el que me llega?
¿Cuando la tierra en que no estoy
me hará sentirme en otra tierra?

En el fondo Alberti no ha dejado nunca de ser un exiliado del paraíso, un desplazado de Cádiz a Madrid, de España a América, de América a Roma... en busca incesante de la "arboleda perdida".
"En la ciudad gaditana del Puerto de Santa María, a la derecha de un camino, bordeado de chumberas, que caminaba hasta salir al mar, llevando a cuestas el nombre de un viejo matador de todos - Mazzatini -, había un melancólico lugar de retamas blancas y amarillas llamado la Arboleda Perdida." Así comienza su libro La Arboleda Perdida memorias del autor que no cesa de volver en el recuerdo a su "Paraíso perdido" simbolizado aquí como "arboleda perdida".

2. - El mar -
Marinero en tierra significa el comienzo del tratamiento del tema del mar en Alberti. Puede decirse que se agota con la publicación de Ora marítima. No simboliza, como en Baudelaire, la libertad, sino el pasado feliz y pleno que se ha perdido cuando se tiene que vivir lejos del mar. Se vive por y en la memoria del poeta con una gran nostalgia de todo lo marino. El poeta se considera como "un desterrado del mar", como un exiliado que desde la ciudad al evocarlo le soñara y acariciara. Pide a su madre que le ponga traje marinero y al caminar por las calles de la ciudad siente que va por los caminos del mar. La primavera nace en el mar, y termina por pedir que si su voz muere en tierra la lleven al borde del mar.

- Madre, vísteme a la usanza
de las tierras marineras;
el pantalón de campana,
la blusa azul ultramar
y la cinta milagrera.

- ¿Adónde vas, marinero,
por las calles de la tierra?
- ¡Voy por las calles del mar!
- (Marinero en tierra)

A través de la nostalgia no se deja de mitificar el mar - que se contrapone al mundo real y cotidiano - presidido por la "sirenilla" a la que va buscando el "marinerillo" mediante su desbordada imaginación. Nostalgia también de algo perdido y que intenta recuperar cuando se halla lejos del mar (en Madrid, en América o en Roma). El tema del mar, sería en este sentido, un subtema del anterior, "la búsqueda del paraíso perdido" que nunca dejó el poeta de indagar y buscar.

Dos niños de la noche, terribles, expulsados del cielo,
cuya infancia era un robo de barcos y un crimen de soles y de lunas.
Duérmete. Ciérralos.

Vi que el mar verdadero era un muchacho que saltaba desnudo,
invitándome a un plato de estrellas y a un reposo de algas.
¡Sí, sí! Ya mivida iba a ser, ya lo era, litoral desprendido.
Pero tú, despertando, me undiste en tus ojos.

("El angel de arena" de Sobre los ángeles)



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