Sumario
  • 1 - Mujer con alcuza  
  • 2 - Adiós al poeta Rafael Melero  

  • 1 - Mujer con alcuza


    Esquema del comentario
    1. Introducción.

    2. Título
    3. Contenido y Expresión
    4. Unidad y cohesión
    5. Tema: la temática existencial del poema
      • Miedo a la muerte
      • La nausea existencial
      • La injusticia absoluta
      • Deseo de la muerte. El atractivo del suicidio
      • Soledad
      • Negación de Dios
      • El absurdo
    6. Lenguaje y Expresión. Actitud existencial
    7. Existencialismo ¿cristiano?
    8. Final.



    0. Introducción -

    Este largo poema (consta de 168 versos o versículos) está dedicado a Leopoldo Panero, poeta de Astorga, amigo de Dámaso Alonso. Es uno de los pocos poemas de Hijos de la ira que va dedicado de modo personal ya que el poemario lo está "A EMILIO GARCÍA GÓMEZ, POR SU AMISTAD: GRACIAS". Solamente otro poema "Los insectos" está también dedicado a otro amigo del alma de Dámaso Alonso , José María de Cossío. Las dedicaciones resumen los ejes de la vida del poeta dos eruditos y un poeta. Dentro del libro Hijos de la ira es una delos poemas mas largos y de los más citados en las antologías de Alonso. Suele citarse "Mujer con alcuza" como paradigma de la poesía desarraigada y con tintes sociales y existenciales. Podemos decir que tiene algo de todo eso y que fue siempre modelo para la poesía posterior. Puede verse en la Antología de este mismo sitio cómo explica el autor la génesis de estos versos genialmente estremecedores.

    1. Título.

    El título del poema recuerda el de algunos cuadros que cuelgan en los museos de todo el mundo: "Mujer con alcuza". Veamos un ejemplo al azar: Matisse - "Bodegón con libros", "Interior con sombrero de copa", "Muchacha con sombrilla", "Mujer con sombrero"... "Mujer con alcuza". El título nos indica una realidad objetiva que se identifica mediante el adjetivo sintáctico "con alcuza" (complemento del nombre "mujer") y que significaría: mujer portadora de una vasija para contener aceite, mujer ... Indica también la identificación de una realidad abstracta si lo miramos desde el ángulo gramatical. "Mujer", ni una mujer, ni la mujer, simplemente mujer: "persona del sexo femenino". De ahí que sea fácil transponerlo todo al ámbito de lo simbólico. Entendido de este modo hay una mayor posibilidad y proximidad al símbolo, al emblema que es la mujer portando una alcuza. Puede ser el emblema de la humanidad, de lo humano. sería la mujer que atiende las necesidades de la vida diaria (el fuego y el alimento), de la sabiduría (v. 124 - "atributo de una semidiosa", la alcuza llena de aceite).

    2. Contenido y escenario

    "Mujer con alcuza" es un poema narrativo que nos cuenta un argumento sencillo. Alguien, un testigo presencia como una mujer en el crepúsculo (v. 149) camina arrastrándose por la acera de una ciudad con una alcuza en la mano. Descripción de la mujer (v. 5-10; ojos, chal, su alma). Lo que hace la mujer se caracteriza por el terror que se ve pintado en su rostro (v, 11-17). El testigo duda, la mujer no va por la acera sino por un "campo yerto"... que se compone de "zanjas abiertas, antiguas, recientes", "... tristes caballones" (que son tumbas)... "abismales pozos"... "turbias simas"... (de la realidad a lo emblemático visionario) (v. 18- 29). Además el testigo de semejante espectáculo conoce a la mujer y sabe de dónde ha venido y cómo ha llegado... "en un tren" viajando durante muchos días y durante muchas noches ( reiteración constante de los mismo elementos y de las mismas construcciones sintácticas) (v. 30-50). El viaje en tren como símbolo de la vida del hombre (v. 51-55). Del viaje a ninguna parte le quedan los recuerdos de la "injusticia absoluta" de la vida (v. 62), de los recuerdos infantiles y juveniles de una época feliz de su vida (v. 66-67). Solo ve lugares y estaciones en las que no para el tren y que una cruz señala bajo las estrellas (v. 68-77). Al fin se ha dormido a pesar de los gritos, de las risas, de los lloros de los niños, de los chillidos de las mozas (nota irónica de la picardía humana) y del humo del tabaco (v. 78-87). Sigue el viaje en el que todo se repite (v. 88-93). El sueño es más profundo y solo oye el traqueteo y el ruido del tren (v. 94-104).Despierta en la noche y se da cuenta que en realidad está sola (se repite siete veces "estaba sola") y que el tren no tiene conductor (negación de la providencia y de Dios) (v. 105-130). Desde el verso 131 hasta el final es volver de nuevo al principio y a las mismas interrogaciones iniciales con que termina también el poema (v. 131-168).
    El desarrollo en el que suceden tales acontecimientos se corresponde con el escenario que hubiéramos podido contemplar después de una batalla, "tierra en putrefacción" (v. 160). Todo sucede durante el crepúsculo y durante el viaje en la noche. Es una alegoría de la vida sin esperanza aunque queda quizás el rescoldo, el fuego bajo las cenizas que traslucen las preguntas iniciales y finales.
    Todo transcurre en tres planos que sin solución de continuidad se simultanean y entrecruzan a lo largo del poema.
    PLANO REAL - El caminar cansado por la ciudad.
    PLANO SIMBÓLICO - El caminar por un cementerio.
    PLANO ALEGÓRICO - El viaje en tren que casi lo engloba todo.

    3. Unidad y cohesión.

    La inicial sensación e complejidad que da el poema tras una lectura superficial pasa a transformarse en unidad y cohesión a poco que miremos con atención en texto. Los elementos que dan unidad y cohesión al texto son por este orden los siguientes: la mujer con alcuza, el tren, las interrogantes de la vida, la general alegoría de la vida. desde la sintaxis podemos constatar la misma impresión. La repetición , la reiteración constante de elementos, sustantivos, adjetivos, verbos, conjunciones copulativas, construcciones sintácticas, semejan el traqueteo, el ruido del tren y el infinito aburrimiento que la vida absurda ocasiona. Veremos mas adelante como esto se puede comprobar en el análisis de los temas y del lenguaje por lo que no insistimos para no ser reiterativos.

    4. Tema: la temática existencial del poema.

    Si hacemos un breve repaso de los temas que suelen aflorar en los textos existencialistas, tanto los filosóficos como los literarios (narrativos o teatrales), el inventario se halla casi al completa en el poema "La mujer con alcuza".

    4. 1. Miedo a la muerte - El hombre dicen los pensadores existencialistas en un "ser para la muerte", que en esto repiten lo ya había poetizado tan bien Quevedo y otros poetas. Dámaso en el poema "Vida de hombre" escribe de modo rotundo y taxativo:
    "Y una tarde [...]
    se te han de cerrar los ojos contra la rosa lejana, ...
    En "Mujer con alcuza" la muerte se ve a través del terror que invade al que va a morir, que es el que siente la viajera del poema:
    llevada
    por un terror
    oscuro,
    por una voluntad
    de esquivar algo horrible. (v. 13-17)

    4. 2. La náusea existencial - La náusea de los protagonistas es uno de los síntomas de ser existencialista. Tales características acompañan a los personajes de La naussée (Jean Paul Sartre) o a os de L'étranger (Albert Camus). Como Roquetin o Meursault, Sisyphe, "la mujer con alcuza" siente náuseas al contemplar la vacuidad de la existencia humana:
    Y ella ha viajado y ha viajado
    mareada por el ruido de la conversación,
    por el traqueteo de las ruedas
    y por el humo, por el olor a nicotina rancia. (v. 40-44)

    4. 3. La injusticia absoluta - La experiencia ha demostrado a este mujer que el mundo es injusto. Que las injusticias son consubstanciales con la vida y que en cada nueva iniciativa vital "al arrancar el tren" se ha topado siempre con la injusticia absoluta de los desposeídos, de los que siempre se encuentran con ella por doquier:
    ... y que al partir, al arrancar el tren
    ha comprendido siempre
    cuán bestial es el topetazo de la injusticia absoluta, ... (v. 60-61)

    4. 4. El deseo de la muerte. El atractivo del suicidio -
    Siempre parando en estaciones diferentes,
    siempre con una ansia turbia, de bajar ella también, de quedarse ella también... (v. 89-90)

    4. 5. La soledad radical - La soledad es la única herencia del hombre en la noche del mundo. "Y esta mujer se ha despertado en la noche, / y estaba sola..." Viaja sola, por mucho que busque sigue encontrándose sola, no hay ni viajeros , ni revisor, ni mendigos, ni conductor. Pero lo más espantoso en el poema de Dámaso Alonso es que esta soledad no le conduce a nada, ni le aproxima a nadie. En otras formas del existencialismo la soledad desemboca en la solidaridad, en la revuelta, en la revolución. Esta pobre mujer lo único que hace es constatar su soledad, su absoluta y radical soledad. Para nada termina deduciendo que su soledad le puede encaminar a la solidaridad. Camus había hecho exclamar a uno de sus personajes: "solitaire, solidaire". Nada de esto podemos rastrear en "La mujer con alcuza" que viaja sin sentido, en el absurdo de la vida. (v. 105-130)

    4. 6. La negación de Dios - Lejos de acogerse a la idea del mundo gobernado por la Providencia divina el poeta nos muestra su obstinada negación de Dios. El tren que alegóricamente alude a la vida, al camino, al viaje, está vacio. Tan absolutamente vacio que no se detecta la presencia del conductor del tren (Dios, La providencia).
    Y ha seguido días y días,
    loca, frenética,
    en el enorme tren vacío,
    donde no va nadie,
    que no conduce nadie. (v. 126-130)

    4. 7. Lo absurdo de la vida - Los existencialista definían de modo común el absurdo como: la toma de conciencia por el hombre de la inutilidad de sus actos, y por tanto, de la existencia. Suelen describirlo (el absurdo) como la reiteración y repetición sin sentido de los actos cotidianos de la vida. " Levantarse, el tranvía, cuatro horas de oficina o de fábrica, comida, tranvía, cuatro horas de trabajo, comida, sueño y así el lunes, el mates, el miércoles, el jueves, el viernes, el sábado, ..." Este texto nos recuerda la semejanza con el ritmo del poema de Dámaso Alonso, subrayados como veremos hasta por la sintaxis, la semántica y la figuras de estilo. La indiferencia del mundo, la tierna indiferencia de la existencia conduce a "esta mujer" hacia el concepto del absurdo:
    ... Y esa es la terrible,
    la estúpida fuerza sin pupilas,
    que aún hace que esa mujer
    avance por la acera... (v. 131-134)
    Los temas del existencialismo, como acabamos de ver, son esenciales en el poema. Pero, ¿de qué existencialismo se trata? Dámaso Alonso, como ya lo hemos insinuado en varias ocasiones no llega nunca a las últimas consecuencias tal como lo habían propuesto Sartre, Camus y de modo más filosófico Heidegger o Kierkegaard. Puede rastrearse en el poema, sin embargo, la presencia de las ideas del pensador alemán Heidegger pero no llega Dámaso a las últimas consecuencias del filósofo. Nos hallamos evidentemente ante la indagación sobre sobre el "ser-ahí" (Dasein), ser arrojado al mundo que se pregunta sobre sí mismo mientras realiza un análisis de su existencia como ser finito y temporal. La viajera parece también a sumir ser "un ser para la muerte". Pero no existe ni proyecto de la posibilidad de ser (clausula básica en Heidegger), ni de "el habla" la posibilidad de relacionarse con los demás. Existencialista, literariamente hablando, pero de un existencialismo limitado y truncado. La vida no tiene sentido porque "la mujer con alcuza", no encuentra sentido y aunque la busca sigue sin tener sentido. a no ser que a pesar de todos los pesares se empeñe en no dejarse doblegar por nada y siga caminando:
    Ah, por eso esa mujer avanza (en la mano, como el atributo de una semidiosa, su alcuza),
    abriendo con amor el aire, abriéndolo con delicadeza exquisita,
    como si caminara surcando un trigal en granazón,
    como si fuera surcando un mar de cruces, o un bosque de cruces, o una nebulosa de cruces,
    de cercanas cruces,
    de cruces lejanas. (v. 142-147)
    Quizás vuelva un día la solidaridad, el amor, la ternura por los seres del mundo. Quizás un día vuelvan de nuevo los trigales a granar aunque sea en media de la muerte, presididos por mares de cruces, bosques de cruces o nebulosas de cruces. En medio de la noche y el crepúsculo comprende que un día terminará el invierno y llegará el renacer de la primavera.

    5. Lenguaje y Expresión.
    Hasta aquí nuestro comentario ha intentado explorar el conjunto de ideas y sentimiento que se desprenden del poema de Dámaso Alonso. Pero esto no constituye en si el nivel poético de "Mujer con alcuza". La poesía no consiste en lo que dice sino en el modo de decirlo: en la conjunción indisoluble del lenguaje y la expresión. Nos proponemos, por tanto ahora, examinar el contenido formal lingüístico.
    Comenzamos por lo que Emilio Alarcos Llorach ha llamado con acierto "las tonalidades del sentimiento".
    Un análisis pormenorizado (tal como lo hemos realizado anteriormente) nos revela que el mundo por el que avanza la mujer con alcuza está hecho de "ruina y soledad". Veamos en detalle como Dámaso Alonso escoge las palabras que le van a conducir al resultado que busca.
    - Adjetivos - Los adjetivos dan en el texto el tono de los sentimientos. Dámaso ha seleccionado los más idóneos a tal efecto. La lista es larga pero merece la pena señalarla a lo largo de los versos del poema.
    - gris (6), frío(7), gris desvaído (8), desolado (10), horrible (17), yerto (21), triste (23), abismales, sombríos (27), turbias (28), llenas de barro, fangosas, harapientos (29), mareada (41), rancia (43), horrible (51), frío (58), oscuro (59), bestial (62), monstruoso (64), frenética (69), solitaria (73), ahogados empañadas (81), cortantes (85), mareada (87), turbia (91), desgarrada (97), inacabables (93), sola (repetida ocho veces- 106, 108, 111, 115, 117, 119, 124, 125), horrible (122), locas, frenética (127), vacío (128), terrible (131), estúpida, sin pupilas (132), en putrefacción (160), tristes (168). Sobresale de entre todos esa sencaciones de soledad que se repite de modo machacón. Cabe señalar algo semejante en lo que se refiere a los adjetivos: triste, horrible y frío. El paisaje real, imaginativo o del alma que esto configura se refiere a parte del aspecto inicial meramente negativo a un paisaje hecho de ruinas, de soledad, de muerte y de cementerio cubiertos de ruinas. Ninguno de estos sentimientos difiere de os generalmente expresado en el resto de los poemas de Hijos de la ira. Pueden leerse "Insomnio", "Preparativos de viaje".
    - Verbos - Acompañan al texto de modo regular y normativo sin que haya un uso expresivo excesivo. La narración del momento presente de la acción aparece en presente de indicativo para recordarnos la actualidad constate y el aspecto imperfectivo de la misma. Se insiste en el mismo sentido mediante el uso abundante de la perífrasis verbal con gerundio "va...arrastrando, desgastando, desgastando...", etc. Se recurre también, cuando cambia la acción, al pretérito compuesto " ha se ha dormido, ha viajado...".
    - Repetición - La repetición a todos los niveles, fonético, sintáctico, oracional y semántico acompaña los versos como ese traqueteo del tren al que a veces parece imitar o hacer de eco. La monotonía conduce a la náusea y al concepto del absurdo. Los ejemplos abundan y no merece la pena repetirlos. Los elementos que se reiteran sirven fundamentalmente para intensificar la sensación que se desee conseguir. Aquí en el poema pueden tener diversas resonancias que dependen del contexto. Nos pueden servir de ejemplo los versos 105 a 130. El adjetivo sola se repite 8 veces a lo largo de estos versos y es como si dijera que la soledad es tan grande que está elevada a la séptima potencia. De este modo los versos finales recogen toda la sensación de soledad anterior para cargar las tintas en los versos en los que se habla de:
    en el enorme tren vacío,
    donde no va nadie,
    que no conduce nadie.
    Este es el colofón de la soledad absoluta que se viene anunciando a lo largo de los versos anteriores la soledad sin conductor del tren, la soledad sin Dios.
    - Comparaciones - Las comparaciones abundantes inciden en ese mismo tono siniestro y monstruoso de la vida absurda:

    - "como un ciempies monstruoso que le colgara de la mejilla"
    - "como si con el arrancar del tren le arrancaran el alma"
    - "como si con el arrancar del tren le arrancaran innumerables margaritas..."
    - "como si le arrancaran los días azules, el gozo de amar a Dios y esa voluntad..."
    - "como de gentes que hablaran a través de mantas espesas"
    - "como un puñal que brilla un instante en las sombras"
    - "como un limón agrio que pone amarilla un momento la noche"
    Destacan de entre todas ellas las que utilizan el verbo "arrancar", el puñal que brilla, el limón agrio, como término de la comparación por su incidencia en lo doloroso, en lo hiriente.
    Contrastando con esta sensación presente hecho de soledad y ruina aparecen los recuerdos de un "antes" otro tiempo, en la infancia en el que parece que la felicidad, la luz y la primavera son el contrapunto del presente (v. 66-67): la alegría infantil en las fiestas del pueblo, los días azules, el amar a Dios, la sensación de ser dichosa viviendo minuto a minuto.
    El final de poema parece también acercarnos algo a esa infancia pasada pues parece renacer la esperanza. A pesar de "sus recuerdos de tierra en putrefacción" parece confiar en una subida hacia la luz, hacia la vida:
    "¿O es que como esos almendros
    que en el verano estuvieron cargados de demasiada fruta,
    conservan en el invierno el tierno vicio,
    guarda aún el dulce álabe
    de la cargazón y de la compañía,
    en sus tristes ramas desnudas, donde ya ni se posan los pájaros?
    ¿Tenemos que guardan al final, contra las desesperanza total del resto del poema esa interrogante, esa duda que introduce la sensación de esperanza que indican los adjetivos "tierno" y "dulce" que provienen de la compañía de los demás?

    6. Final.
    A pesar de la apariencia el comentario podría haber sido algo más pormenorizado. Cabe señalar para terminar que los elementos señalados inciden en similares características, todo acoadyuban al mismo propósito. El poema es una unidad en el que contenido y expresión realizan un perfecta simbiosis que hace que "La mujer con alcuza" sea único, un poema de Dámaso Alonso y no una novela de Ernesto Sábato y de otro escritor. De la pertinencia de la elección de los elementos escogidos se deriva que la producción del poema nos conduzca a su comprensión, aceptación y recepción adecuadas. En el texto se halla todo lo que puede decirnos el poema sólo tenemos que leer con atención y cuidado el texto.





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