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1 - El ciprés de Silos Esquema del comentario
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1. Introducción.La poesía de Gerardo Diego se ha solido dividir en dos etapas: una que se corresponde con lo que se suele llamar poesía tradicional y otra más vanguardista. El soneto presente, objeto del comentario, se alinea dentro de lo que conceptuamos como poesía tradicional. Procede del libro Versos humanos publicado en 1925. El río Duero, como otros ríos peninsulares, entró en la simbología y en la literatura de la mano de los escritores contemporáneos. Machado reviene a él y lo mismo sucede en Gerardo Diego en el presente poema. Se inscribe dentro de la tradición de doble manera; primero porque se trata del Duero y en segundo lugar porque se recurre a una forma tradicional: es un romance. No se trata solamente del escenario en el que discurren los acontecimiento que se narran sino de un ente simbólico que se despeja ante los ojos del lector. 2. Contenido.En los catorce versos del soneto G. Diego resume su experiencia personal frente a lo que le sugiere la contemplación meditativa del ciprés que preside el claustro del monasterio de Silos. Una parte considerable de los versos describen el ciprés (seis primeros versos y también el 12). Sobresale la admiración con la que habla del ciprés y el tono que utiliza para hacer su descripción: exclamativo y el todo encerrado en un lenguaje metafórico, que se cierra perfectamente mediante el uso de la oraciones nominales en vocativo. Es una larga interpelación al ciprés con la consigue hacer un símbolo del árbol, símbolo de su alma exaltada que se puede elevar como el ciprés por encima de las realidades terrenales hacia el cielo. La atropellada sucesión de metáforas e imágenes parecen piropos que exhala el alma del poeta ante lo que ven sus ojos.- 3. TemaDe semejante contenido es fácil deducir el tema que da vida al poema. El poeta como el ciprés de Silos siente una ansia profunda ("qué ansias sentí de diluirme / y ascender como tú vuelto en cristales,") de superación hacia algo superior. Expresión de este deseo es el ciprés de Silos; es, también, ejemplo de ascensión y de deseo de "ascender como tú". 4. Estructura.La estructura externa es la que corresponde con las características de un soneto de 11 sílabas por verso y con rima ABBA - ABBA - AAB - CBC. El axis rítmico del poema llega regularmente en la sílaba 10 de cada verso. Hay que destacar la rima de los tercetos que rompe el esquema tradicional y se aproxima al estilo modernista. Se consigue también un ritmo de balanceo o contrapeso mediante la construcción de la frase. Consiste en situar de modo equilibrado un adjetivo en el lugar de los determinantes y un complemento del nombre después de núcleo del sintagma nominal. Así: 5. LenguajeA parte de lo señalado anteriormente conviene destacar el uso de los adjetivos. suele colocar los adjetivos léxicos delante y los sintácticos (en función de complementos del núcleo del sintagma nominal) como es normativo detrás: "mástil de soledad", flecha de fe", "saeta de esperanza". Los verbos del textos le sirven al poeta para expresar la sensaciones del peregrino y son una evocación en pasado de lo que experimentó en aquel momento de contemplación. 6. Conclusión.El tema del ciprés de Silos será en Gerardo Diego u tema recurrente. volverá a tomarlo desde otro tono y otra perspectiva en dos ocasiones más: "Primavera en Silos" en Versos divinos (1933) y "El ciprés de Silos" (Ausente) en Alondra de verdad (1936). Concluimos diciendo que el texto comentado es una muestra de la maestría del poeta desde todos los puntos de vista desde lo fónico (musicalidad) hasta lo semántico y simbólico. El poeta desea parecerse al ciprés, quiere que éste le contagie el deseo de elevación. En la vida personal de Gerardo Diego será "el ciprés" el modelo a seguir. ¿Siente el lector moderno los mismos sentimientos que el poeta? Difícil de contestar a la pregunta. Lo que si se puede decir es que el poema sigue aguardando al lector para comunicarle - tan acertada es su múltiple lección (literaria y moral) - el entusiasmo que un día sintió el poeta al pasear por el claustro de Silos. |
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2 - Romance del Duero Esquema del comentario
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1. Introducción.El río Duero, como otros ríos peninsulares, entró en la simbología y en la literatura de la mano de los escritores contemporáneos. Machado reviene a él y lo mismo sucede en Gerardo Diego en el presente poema. Se inscribe dentro de la tradición de doble manera; primero porque se trata del Duero y en segundo lugar porque el tratamiento literario es un romance. No se trata solamente del escenario en el que discurren los acontecimiento que se narran sino de un ente simbólico que se despeja ante los ojos del lector. 2. TemaEn "El Romance del Duero" hay dos temas principales que se contraponen y complementan. ¿Eternidad del amor? ¿Paso del tiempo y del amor? ¿Paso del tiempo y no del amor? El primer tema tiene que ver con el río Duero del que se dicen su transitoriedad y permanencia eternos, que es testigo de la vida de los hombres. Frente a la presencia y permanencia del río Duero "eterna estrofa" se alza el fin del amor, lo pasajero del amor. Sólo puede entender al Duero el que ama, el que desea que corra el tiempo y no cambie, los enamorados, "sino los enamorados". 3. Actitud.El autor se enfrenta con algo exterior, al referente río. Se refiere a un hecho externo que es lo que nos cuenta del río. Mediante la personificación de tan larga tradición literaria (representación de los ríos como hombres más o menos barbudos y yacentes), increpa, apostrofa al Duero. No lo hace al estilo romántico sino mediante una enunciación que la imprecación al río suaviza. Se trata de contraponer una primera y una segunda persona. esta última es la que representa al Duero. 4. Estructura.Externa -Es un romance, estrofa tan apreciada por los escritores de la generación del 27 (véase Lorca, Alberti...), con una estrofa asonante que rima en: a - a (versos 2-4 "baja, agua"; versos 6-8 "espalda", "desdentada"). Como es natural en esta clase de estrofas los recursos que usa son los propios de todo romance, repetición, personificación (en este caso el Duero). Interna - El contenido del poema sigue el curso del río ya que el verbo "pasar", aquí se definen como pasar y como permanecer pasando, dejando huella, moliendo romances. 5. Lenguaje.Desde el punto de vista fonético la monotonía caracteriza el texto; la rima - a - a; , la repetición; los mismo signos lingüísticos, crea ese ambiente de molienda, de paso cansino, de "eterna estrofa". Desde lo morfosintáctico excepto algunos rasgos poéticos o literarios (?) son muy normativos. No hay predominio ni del sintagma nominal ni del sintagma verbal. Equilibrio monótono donde nada sobresale y que es la tónica general del poema. Sin embargo un rasgo peculiar parece predominar: "estrofa de agua", "barbas de plata", "santos de piedra", "alamos de magia", "palabras de amor. Lo que equivale a un demarcador de más un sustantivo que es igual a un adjetivo. En algún caso el autor no puede recurrir al adjetivo léxico pero en otros si y no lo hace porque escoge esta forma de hacer. Puede quizás el autor pretender mantener la misma monotonía a la que aludíamos antes sin teñir el sustantivo con una cualidad que el adjetivo presta mejor. En todo caso no es mas que una tendencia muy marcada por otros efectos y que sirve como redundancia de lo mismo. |
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