Sumario
  • 1 - Preciosa y el aire  
  • 2 - Romance de la pena negra  
  • 3 - Prendimiento de Antoñito Camborio camino de Sevilla  
  • 4 - Llanto por Ignacio Sánchez Mejías ("La sangre derramada")  
  • 5 - La aurora  
  • 6 - Guitarra  



  • 3 - Prendimiento de Antoñito Camborio camino de Sevilla

    Esquema del comentario
    1. Introducción.
    2. Contenido y Tema.
    3. Estructura
    4. Texto y Lenguaje
    5. Conclusión.


    - 1. Introducción -
    La vena popular y tradicional de Lorca luce todas sus galas en este texto, resumen de su modo de hacer poesía ya que gira en torno a la tradición y a la nueva manera que el poeta sabe injectarle. Lo popular del protagonista, un gitano, y de unos versos, un romance se aúnan con las atrevidas metáforas propias de este momento en el que asciende al Parnaso el surrealismo.
    En este romance García Lorca cuenta el arresto (acaba de robar limones) de Antonio Torres Heredia (gitano) por parte de la Guardia civil cuando se dirige a Sevilla para asistir a una corrida el día de Nochebuena.

    2. Contenido y Tema -
    El texto cxomienza con la presentación del protaginista, haciendo una rápida y orecisa referencia a la familia de éste, la de los Camborios, conocida y reputada en la comarca por su casta y su abolengo. Acto seguido, hace el retrato del protagonista, resaltando tanto sus ciualidades físicas como las morales.
    a - físicas -
    - raza y color de la piel: "moreno de verde luna".
    - andar elegante: " anda despacio y garboso"
    "con una vara de mimbre"
    - color y tipo del pelo: " sus empavonados bucles"

    b - morales -
    - pertenece a una familia gitana de casta y tradición, valiente y decidia con un orgullo de raza y estirpe que el no cumple: "hijo y nieto de Camborios", "si te llamaras Camborio"
    - Este Antoñito es un cobarde, no es digno de tal familia: "si te llamaras Camborio...".
    Igual que ocurre en los romances tradicionales, tras la presentación del personaje se relatan los hechos referidos al mismo. Se trata del apresamiento por parte de la Guardia Civil. Pudiera ser que a parte el robo de los limones, los Camborios tuvieran cuentas pedientes con la Justicia o con la Guardia civil que el autor no menciona en su relato. Es el atardecer y el Camborio caminna entre los cinco guardias civiles mientras comienza la noche. Dura increpación al Camborio por su cobardía con un tono intenso y dramático entre exaltado y sentencioso. parece augurarse con el la decadencia de una raza, de sus forma de ser y de vivir personificada en uno de sus representantes - : " ¡Se acabaron los gitanos / que iban por el monte solos!" En cirro en el calabozo y final algo truncado y lleno de misterio como es tradicional en muchos romances.
    El poema es un romance en el que se condensan todas las características propias del romancero castellano medieval:
    - Versos octosílabos, con una única rima asonante en los pares (ó-o).
    - Adjetivación reprimida.
    - Aposiciones que ejercen una función análoga a la de los epítetos épicos.
    - Constantes repeticiones y paralelismos.
    - Exactas referencias temporales y locales para situar las acciones narradas.
    - Y, especialmente, la interrupción de la narración en el punto de máxima tensión emocional (procedimiento estético llamado por Menéndez Pidal fragmentarismo, que estimula la imaginación del lector, invitándole a recuperar las consecuencias que se siguen de la acción dramática descrita, con lo que el poema gana en lirismo y capacidad sugeridora).
    Hasta aquí lo que Lorca toma de la tradición, del modo des escribir romances el pueblo. Pero veamos sus aportaciones peculiares y la renovación del género. Sin embargo, y como rasgos distintivos propios, García Lorca añade la continua referencia al mundo andaluz, a sus labores campesinas, a sus fiestas y, en especial, a las costumbres gitanas. Y si García Lorca demuestra una profunda maestría en el uso del romance, no menos sorprendente resulta la fecunda originalidad con que transforma el paisaje y la Naturaleza toda. Por medio de imágenes taurinas, el poeta sugiere el lento atardecer -con la luz crepuscular reflejada en las aguas- del día de Nochebuena ("Las aceitunas aguardan / la noche de Capricornio," ) en que cinco guardias civiles apresan al Camborio: "El día se va despacio, / la tarde colgada a un hombro, / dando una larga torera / sobre el mar y los arroyos." : como si de un torero se tratara, el día lleva el capote a cuestas ("la tarde colgada a un hombro" ), y "se va despacio," , dandole un capotazo (la "larga torera" del verso 19, con el capote extendido a lo largo), a ese toro que simbolizan, en el verso 20, "el mar y los arroyos". Y no falta en ese atardecer una suave brisa -a la que el poeta atribuye un audaz calificativo: ecuestre-, que cabalga soplando sobre los montes que presentan un color gris azulado: "y una corta brisa, ecuestre, / salta los montes de plomo" . Y si al llamar ecuestre a la brisa se la compara con un caballo, con otra comparación similar se cierra el poema: "mientras el cielo reluce / como la grupa de un potro" . El aroma de libertad que ese potro simboliza hace más dramática la situación en la que se encuentra el Camborio, encerrado en el calabozo por robar limones, mientras los guardias civiles celebran su detención bebiendo precisamente limonada. Todo se tiñe, en fin , de un fino velo de andalucismo popular y castizo (que dirían los ...).
    En cuanto al tema del poema parece ser doble, por un lado la tragedia y decadencia del mundo gitano y por el otro el triunfo de la guardia civil y por consiguiente de la represión.

    3. Estructura -
    Habiendo señalado que la estructura externa coincide con la forma tradicional del romance, de rima asonante y una tirada de 46 versos y distribuidos en cuatro partes o bloques, pasamos a nalizar la estructura interna.
    Puede decir se que coincide con las cuatro partes que hemos señalado antes:
    a - Descripción del protaginista y predicmiento de Antoñito por la Guardia Civil.
    b - Epoca del año en que suceden los hechos y momento del día.
    c - Una voz anónima (la del autor) increpa la coberdía del protagonista, que se deja capturar sin resistencia.
    d - Conducción y arresto del gitano.
    La interrrupción brusca del relato, a fin de que el lector añada lo que considera oportuno o le de un final alcuento, hace que un halo de misterio flote en forma de conclusión.

    4. Texto y lenguaje -
    El romance va de lo narrativo a lo descriptivo e irrumpe también en la inprecación. No carece, como hemos vista de todos los recursos propios del romancero pero al tratarse de un texto de Lorca la mano del poeta se nota y mucho en el uso de otros recursos. El mas utilizado es la metáfora. a través de ella el poeta transforma todos los elementos: el paisaje, los rasgos del protagonista... " moreno de verde luna", "hubieras hecho una fuente/de sangre con cinco chorros", mientras el cielo reluce/como la grupa de un potro"... La personificación, repeticiones y paralelismos. Sobresale su querencia por la aproximación al mundo taurino y los relámpagos del surrealismo.

    5. Conclusión -
    El texto pertenece al Romancero gitano donde García Lorca muestra el dominio extraordinario que tiene de la forma, y donde la interpretación poética de la realidad, a través de imágenes siempre brillantes, alcanza una altísima calidad estética. Puede servir como ejemplo este romance que tienen como protagonista al Camborio: "Prendimiento de Antoñito el Camborio en el camino de Sevilla" para mostrar el momento poético de Lorca cuando iba del populismo más acendrado al vanguardismo.



    4 - Llanto por Ignacio Sánchez Mejías ("La Sangre derramada")


    Esquema del comentario
    1. Introducción.
    2. Estructura y contenido.
      • Estructura
      • Contenido
    3. Expresión y Lenguaje
    4. Conclusión.



    Una tarde a Agosto de 1934 en la plaza manchega de Manzanares Ignacio Sánchez Mejías sufrió una grave cogida que le acarreó la muerte pocas horas después. Era el torero amigo de poetas entre los que se contaban García Lorca y Alberti. Había tenido aficiones literarias y llegó a publicar una obra de teatro Sinrazón. Ambos amigos iban a dedicar sendas elegías al mismo amigo, al amigo torero. Pero no hay en estos versos nada que pueda parecerse al pintoresquismo fácil. Se trata de dos testimonios de amistad sentida. Nos ocupamos hoy de "Llanto por Ignacio Sánchez Mejías". En otra ocasión abordaremos la de Alberti.

    1. Introducción -

    Llanto es el nombre tradicional que durante siglos han recibido las elegías. Recordemos el más famoso de todos las "Coplas" de Jorge Manrique. La literatura está llena de elegías pues no hay nada mas común que la muerte y nada tan habitual que los lamentos de familiares y deudos del difunto. En este "llanto" o elegía por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías, Lorca va a cantar la muerte del torero y del amigo. En ella se unen lo lírico, lo épico y lo dramático. El poema entero consta de cuatro partes y son una síntesis de la poesía lorquiana (según palabras de Pedro Salinas). Para el comentario hemos escogido la parte que se titula "La sangre derramada". Es la segunda parte y nos parece las más significativa. Lorca aborda de modo lírico el dolor que le causa la muerte del amigo; lo exalta de modo épico en sus hazañas toreras; representa la escena dramáticamente en el escenario de la acción: una plaza de toros. Cada uno de estos puntos de vista, cada una de estas miradas están integradas en el conjunto del poema. El romance es la forma que adopta el poema en esta segunda parte rompiendo con los octosílabos de la primera parte y prolongando esa veta popular que tiene el poema entero.

    2. Estructura y Contenido -

    "La sangre derramada" en la plaza de toros es el leitmotiv del poema. Nada mas empezar el texto el poeta rechaza de modo rotundo el hecho, rebelándose contra la presencia de la sangre: "¡Que no quiero verla!". Al final recordando a Jorge Manrique hace un elogio encendido de su amigo (vs. 50 - 70 :"Pero no hubo príncipe en Sevilla...").
    2. 1. Estructura. El Llanto es un momento de culminación de la poesía de Lorca no solamente por ese saber hacer verso a verso sino por el afán de estructurar este largo poema en un conjunto armonioso en el que cada parte sea una unidad pero formando parte de un conjunto superior. Este largo poema (el más largo de G. Lorca, tiene 220 versos) consta de cuatro parte que son como las partes de que consta una sonata (sentido musical) que se refuerza en los modelos métricos elegidos para la ocasión: distintos en cada una de las partes.
    El andalucismo que cabría esperar en el título se ha transformado bajo el influjo del libro y del mundo que había arraigado en Poeta en Nueva York. El poema adquiere una grandiosidad cósmica que la luna aporta (semejante a la que puede verse en Poeta en Nueva York), "la vaca del viejo mundo/pasaba su triste lengua/sobre un hocico de sangres/derramadas en la arena...". La luna vampirizando la sangre del torero, la lucha del torero con la muerte, la expansión de la noticia por el mundo...
    2.2. Contenido Es esta parte segunda del poema podemos ver también una estructura bien definida en lo que se refiere tanto al contenido como a la métrica. Se refiere tanto al contenido del poema como a la forma métrica que acompasa cada una de esas partes y le da mayor perfección. a - El poeta expresa su dolor ante la muerte del amigo: la sangre derramada en la plaza. El grito de dolor equivale a la repetida negación a ver la sangre, expresado del mismo modo o con variantes mínimas (versos 1-45). Los cuatro versos siguientes (versos 46-49) irrupción onírica en este mundo lleno de dolor hacen de transición hacia la segunda parte. El octosílabo de romance sirve para narrar en esta primera parte. - TENSIÓN - . b - Viene a continuación un retrato del torero? sobresalen la cualidades de valor, fuerza, prudencia, elegancia, gracia, ternura, carácter...(versos 50-69). Un verso de transición hacia la siguiente parte (veros 70). "Pero ya duerme sin fin". Los veros de 10 sílabas rompen el ritmo de la narración y aparece el dolorido sentir del amigo, de modo más sosegado. - DISTENSIÓN - .c - Se incide de nuevo en el dolor que la muerte le causa y la imagen de la sangre que lo va cubriendo todo llena de nuevo los veros. El estribillo reiterado da mayor intensificación puesto que hemos llegado al climax (versos 71-94) Al final del poema una mezcla de versos interrumpen brúscamente el poema y dan fin a esta tercera parte. - CLIMAX - . Así pues tanto el contenido como la estructura métrica van modulando de modo adecuado el desarrollo emocional del poema.

    3. Expresión y lenguaje -

    Hemos insistido ya en el uso de la métrica como una recurso recurrente que se ve además reforzado por la constante reiteración mientras se pliega a las necesidades del sentimiento y del contenido. Cumple la misión de dar cuenta de la idea obsesiva que recorre el poema: no querer ver la sangre prueba irrefutable de la muerte del amigo. Pero existen otros variados recursos.
    Siguiendo la tradición también en esto Lorca utiliza con frecuencia los paralelismos que aparecen a final de la loa del torero (versos 63-69) y en las dos últimas estrofas (versos 82-85 / 88-92). En la mayoría de estos versos paralelísticos se recurre a expresiones oníricas, irreales: "banderillas de tiniebla", "¡qué bando con las espigas!", etc. El paralelismo puede ser también sintáctico. Consiste en gerundio + sintagma preposicional:

    "Y su sangre ya viene cantando:
    cantando por marismas y praderas,
    resbalando por cuernos ateridos,
    vacilando sin alma por la niebla...".
    No todo es, por tanto, en G. Lorca tradición aquí aparece también una renovación sin duda querida por el poeta, un lenguaje de nuevo estilo.
    El léxico se reparte entre lo que parece habitual mirado desde el tema de que trata, corrida de toros, y un uso peculiar al que lo somete el poeta. El contexto confiere al uso de esta terminología taurina, propia del campo, de las faenas agrícolas una connotación que se sitúa entre la ensoñación y la irrealidad: el caballo de nubes quietas, la plaza gris del sueño, los sauces de las barreras. Sobre la realidad se superponen otra realidad. Sobre la plaza en la que el toro cogió a Ignacio se superpone otra plaza: "la plaza gris del sueño". "Sueño" metáfora que nombra a la muerte, "el sueño eterno" se suele decir comúnmente. Y la sangre, es decir, la muerte, que es lo mismo rezuma por todos los versos. Se metarmofosea en luna, en forma de vaca, que succiona la sangre (versos 15-18); en figura de toros totémicos de Guisando (que vienen del fondo de los siglos y de los tiempos) que acompañan a la vaca (versos 19-22). Pasamos de lo anecdótico taurino a lo cósmico lunar, a la dimensión cósmica de la muerte. Los versos 46-49 tienen unas resonancias gongorinas que indican la función cósmica de la evocación:

    "Y a través de las ganaderías,
    hubo un aire de voces secretas
    que gritaban a toros celestes,
    mayorales de pálida niebla."

    La luna (vaca), los toros de Guisando, las ganaderías, los toros celestes, el cosmos, el cielo son testigos de la sangre derramada son los agentes celestiales de la muerte. Pero en el momento de la cogida se hallan presentes también Las Parcas "las madres terribles / levantaron la cabeza". Así pues el cielo (luna, toros, etc...), el infierno lugar en el que residen las parcas, y la tierra (la plaza) todo es sino y confabulación que inebitablemente conduce a la muerte: "la sangre derramada".
    Llega luego lo que podríamos llamar el apoteosis de la sangre, que lo invade y lo anega todo. La sangre que va resbalando, vacilando, tropezando "como una larga, oscura, triste lengua / para formar un charco de agonía / junto al Guadalquivir de las estrellas" (la Vía Lactea piensa García Posada).
    "La sangre derramada" configura de este modo todo un mundo de evocaciones celestes e infernales en el que domina el agudo sentido de lo fatal, de lo inevitable ya que parece decir el poeta que todo estaba escrito en las estrellas (cielo, cosmos) y en las profundidades del infierno (Parcas).

    4. Conclusión -

    El sentimiento que prevalece en este poema de García Lorca es el de la desolación ante la fatalidad de la muerte. Por muy grandes que sean los hombres, y Ignacio lo era, la muerte es inevitable y a veces fatal. Es el poema una muestra paradigmática de la superación de lo étnico, de lo andaluz e hispánico, llegando a la cima más alta de Lorca. Si nos referimos al contenido del poema podemos concluir el comentario señalando que por parte del poeta hay una aceptación de la fatalidad de la muerte que solamente se señala plenamente al final de la tercera parte del Llanto por Ignacio Sánchez Mejías:

    "Duerme, vuela, reposa: ¡También se muere el mar!"

    Ignacio era muy grande, era un gran torero de dimensiones cósmicas pero más grande es el mar y "también se muere el mar". ¿Cómo no aceptar que Ignacio muera?



    6 - Guitarra


    Esquema del comentario
    1. Introducción.
    2. Tema, contenido.
    3. Lenguaje y expresión
    4. Conclusión.


    1. Introducción -


    "La guitarra" pertenece al poemario titulado Poema del cante jondo que García Lorca escribió aproximadamente a lo largo de 1921 y que terminó publicando diez años después. Se corresponde con la sección que está dedicada a "Poema de la siguiriya gitana". El poema no parece tener mayores dificultadas en lo que se refiere al aspecto léxico. El estar situado en la sección que hemos señalado significa que algo tiene que ver con ese palo del flamenco: la seguidilla. Se distingue la suiguiriya por ser una de las coplas flamencas en las que el desgarro y lo "jondo" llega a su paroxismo. Suele comenzar la copla con unos rasgueos de guitarra lentos y graves que dan el tono al resto de la copla.

    2. Tema y contenido. La guitarra parece ser el pretexto que utiliza el poeta para hablarnos de uno de sus temas preferidos cual es la frustración y desconsuelo que sufre el alma humana. Las palabras sugieren que el poeta pretende ir mas allá de lo que sugieren. Las recurrencias y los sintagmas cortos nos hacen pensar en el ritmo lento y en el rasgueo repetido de la guitarra cuando oímos la siguiriya. Así nos sitúa el poeta en un ambiente de llanto del alma humana: el llanto de la guitarra es como el de el alma humana que no tiene fin "llora por las cosas lejanas", por la muerte, "por el primer pájaro muerto". El llanto de la guitarra es consubstancial al mismo como el llanto del alma humana también es constitutivo de de su forma de ser. De ahí que se oponga a las arenas del sur la frescura de las camelias del norte. En los versos 19-20 y 26-27 se ofrece una descripción simbólica del objeto, la guitarra que culmina en un lamento lleno de dolor:

    ¡Oh guitarra!
    corazón malherido
    por cinco espadas.

    El dolor humano se parece al lamento de la guitarra cuando toca la siguiriya y, contra más suena, más se escarba en la herida. Queda sólo el canto de la guitarra y el canto del poeta, lamento uno y otro.
    La estructura es muy sencilla sigue las pautas de la copla que se supone que toca la guitarra, recurrente y acumulativa, siempre marcada por las repeticiones del llanto: "empieza el llanto/de la guitarra..."

    3. Lenguaje y expresión.

    La palabra clave del texto es "llorar" y "llanto" ya que todo gira en torno a esas dos palabras que, en verdad, definen la esencia de la guitarra. Esta aparece fuertemente personificada de modo que casi se confunde con el hombre al que representa y cuya definición asume: llora sin cesar y no puede parar de llorar.
    La inutilidad ("es inútil / callarla") y la imposibilidad ("es imposible / callarla") de callar a la guitarra acentúa el valor del llanto. La guitarra sigue sonando y nadie la puede callar. Los verbos se sitúan al comienzo de los versos con lo que se insiste en la acción que señala el verbo que inicia el verso y que lo demás se auna prolongación del mismo. Se establece una especie de diálogo entre la guitarra que suena y lo que dicen los versos unas veces el supuesto son de la guitarra lo insinúa otras se dice textualmente en los versos. En el verso 11 "llora monótona" se dice después de haber comprobado que se han repetido varios elementos en los versos precedentes. Se describe luego a que se parece el lloro: "como llora el agua", "como llora el viento". Parece insinuarse el cúmulo de frustración que supone el no poder callar a la guitarra. El lloro lo produce tanto la frustración de amor como la que produce la muerte. La constante personificación de la guitarra termina por identificarla con el alma humana siendo una mezcla el poeta de guitarra y alma a veces trastocándose confusamente.
    El verso 25 "¡Oh guitarra!" supone una ruptura con respecto alo anterior? el poema termina con la evocación de estampas religiosas: "Corazón malherido / por cinco espadas" es el verso donde se mezclan de modo inextricable el alma y la guitarra. Puede referirse a esas imágenes religiosas de la Dolorosa cuyo corazón está atravesado por varios puñales. Puede referirse a la misma guitarra "malherida" también por las cinco cuerdas de la misma guitarra. El final brusco de la acción del poema nos deja, para terminar, con ese regusto de lo inacabado, de lo frustrante, de la guitarra que sigue sonando (llorando) y de su símbolo (el alma humana) en un mismo estado de frustración inacabada.

    4. Conclusión.

    Sirviéndose de la guitarra mientras suena en su caja la siguirilla el poema nos indica que este son va más allá de lo puramente forman, "copla flamenca" para adentrarse en lo misterioso del alma humana (guitarra) que llora doliente su frustración. Lorca consigue con ese ritmo insistente y reiterativo de los versos evocar tanto la copla como el alma huma.





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