• "Hastío" 
  • "Distancias" 
  • "En los almendros precoces" 
  • "Nevermore" 
  • "Doncel póstumo" 
  • "Dánae" 
  • "Añoranza"
  • "Mañana será Dios" 
  • "Huyendo al filo" 
  • "Venidos de la noche" 
  • "Dolor humano" 
  • "La vida..." 
  • "Epitafio" 
  • "La corporeidad de lo abstracto (Mujer...)" 



  • Hastío



    Hastío - pajarraco
    de mis horas -. ¡Hastío!
    Te ofrendo mi futuro.

    A trueque de los ocios
    turbios que me regalas
    mi porvenir es tuyo.

    No aguzaré las ramas
    de mi intelecto, grave.
    No forzaré mis músculos.

    ¡Como un dios, a la sombra
    de mis actos - en germen,
    sin realidad -, desnudo!

    ¡Como un dios - indolencia
    comprensiva - , en la cumbre
    rosada de mi orgullo!

    ¡Como un dios, solo v triste!
    ¡Como un dios, triste y solo
    ¡Como un dios, solo y único!
    Señor, ¿por qué pesa mi alma?
    Sus manos débiles, de niña,
    ¡no pueden jugar con mi alma!

    La corporeidad de lo abstracto (1929)




    Distancias



    En la vida hay distancias.

    El hombre emite su aliento,
    el limpio cristal se empaña.

    El hombre acerca sus labios
    al espejo...
    pero se le hiela el alma.

    (Pero... se le hiela el alma.)

    Distancias.
    En la vida hay distancias.

    El tacto fervoroso (1930)




    En los almendros precoces


    En los almendros precoces
    un candoroso aleluya.

    Los tomillos tienen flor
    y olor de niña desnuda.

    Sólo los chopos más verdes
    huelen a verdes de luna.

    Los vericuetos del monte
    suben y quieren que suba.

    Como las vides, mi agraz
    siente promesas de azúcar.

    Los tomillos tienen flor
    y olor de niña desnuda.

    Sólo los chopos más verdes
    huelen a verdes de luna.

    Curso solar





    NEVERMORE



    Ala de sombra, un cuervo - que crascila
    Nunca - repite su áspero graznido
    a través de mi día mal vivido
    y de mi noche a solas, infinita.

    En su agorera convicción imita
    mi doble desaliento persuadido
    de que nunca la tierra que he tenido
    podrá tencrme en pie, que está proscrita.

    Nunca... Pico de grajo, el pensamiento
    - corvo, corvillo - escarba... Lo que siento
    sólo puede decirse en ese nunca

    - cuervo de negra luz, empobrecida
    pitanza, interminable despedida -
    que tiene el nombre de mi nombre: Nunca

    Pasión de sombra (1944)





    Doncel póstumo.



    Caliente amarillo: luto
    de la faz desencajada;
    contraluz que es atributo
    y auge de presunta nada,
    ¡muerte! por la hundida oreja
    se asoma la calavera,
    ojo avizor de un secreto
    que estudia bajo la piel
    su salida de doncel
    póstumo: don de esqueleto.

    Margen 1933




    Dánae.



    Ya rosas, sí.Pasión en llama.Oler primicias
    es júbilo.También el cuerpo, amanecido,
    recién amanecido, nacido, es flor. Apenas
    sabe su ayer. Ya vive su día y se deshoja
    en pétalos fugaces de vanidad, gozoso.

    Hondo solaz, o gloria perfecta: el sol me absorbe.
    Yo soy lo que supuso mi ambición: elemento.
    Elemento, latido de la luz, esto es, cántico.
    La verdad que te colma, feliz: lluvia de oro.

    Elegías barrocas




    Añoranza.



    Radiante frío de diamante: enero
    de Madrid. Nace el día, esmerilado,
    mate, lechoso, como algodonado,
    bajo un frío de noche, bajo cero.

    A trasquila de sol, queda el cordero,
    glacial y matinal, desvellonado.
    Y el mediodía, limpio y bien tallado
    en facetas de luz, como de acero.

    ... Tendréis ahora el frío que yo quiero
    - lúcido frío de Madrid -, helado
    y transparente soplo de nevero,

    de cumbre; Guadarrama derramado
    en ese sol, tan solo, que yo espero
    ardiendo a pleno sol y desolado!...

    Pasión de sombras1944




    Mañana será Dios.



    Esta yacija, donde se desploma
    noche a noche el despojo de mí mismo
    no es cauce para el sueño, sino abismo
    al que mi angustia de caer asoma.

    La sábana, que cubre y que no toma
    la forma de mi cuerpom en su mutismo,
    sin un pliegue de amor, dice lo mismo
    que mi despego y en el mismo idioma.

    ... Mañana será Dios, y su porfía
    sacudirá, violenta, al mal dormido
    con su irrupción de polvo o nuevo día.

    Aquí no hay alta noche, y, tras la hora
    más oscura de un cielo descendido,
    se enciende el sol, de pronto, sin aurora.

    La sombra desterrada 1950



    Huyendo al filo



    Huyendo, al filo de mi vida ardiendo,
    del toro de la sangre y la locura,
    yo me quité, en un quite de cordura
    mortal, del sitio que gané viviendo -

    Y en este sitio que encontré, perdiendo
    mi sitio, a la deriva, a la ventura,
    desventurado, voy, con mi amargura,
    siempre de vuelta, y sin volver, muriendo.

    Sólo comprendo lo que no comprendo,
    lo que no abarco ya. Y en la postura
    que me han puesto me voy desvaneciendo

    sin vanidad; borrando mi figura
    desfigurada, mientras voy poniendo
    el sol caducode mi noche oscura.




    Venidos de la noche



    Venidos de la noche, de la sombra
    polvorienta, del odio rescoldado
    a fuego lento, por la lenta alfombra
    de la ceniza - polvo, triturado

    residuo de un pasado que se nombra
    con un nombre pretérito y dejado
    de Dios, y que, tendido, desescombra
    la sombra de un sueño derrumbado.

    Venimos de la muerte sobre un resto
    de vida que aún arrastra en su caída
    su dispensada voluntad sin puesto.

    ¡Polvo en el polvo del camino, huida
    sin fin¡ Venimos de la muerte en esto
    - polvo en el polvo - que llamamos vida.



    Dolor humano



    Aquí en mi jaula estoy, con mi jauría
    famélica. El escaso nutrimiento
    de mi carne no sirve de sustento
    a la voracidad en agonía
    de este tropel devorador que ansía
    mi cuotidianodespedazamiento
    y que ataraza, en busca de alimento,
    mis huesos triturados, noche y día.

    Pero no me lamento; no podría
    dolerme yo, Señor, de mi tormento
    junto a tu cruz, que blasfemar sería.

    Mútiple fue tu compadecimiento,
    - por todos tu sufrir -... y en mi agonía
    no cabe más dolor que el que yo siento.




    La vida...



    La vida - ayer rozagante
    y erguida -, bajo la angustia,
    pende ya flácida y mustia,
    como un despojo colgante.
    Ya no es su porte arrogante
    ni audaz su pasado: inseguro
    marcha el hombre hacia el futuro
    que, a trueque del esqueleto,
    le ha de entregar su secreto:
    la luz del dominio oscuro.




    Epitafio



    Y tú hombre veleidoso y firme consecuente
    -que no es contrasentido ni paradoja -, estás
    junto al placer humano del yacer, adyacente,
    buscándote en lo rígido de tu cuerpo presente
    la vida - tan movida - que te dejaste atrás




    La corporeidad de lo abstracto (Mujer...)



    Mujer. Palabra rubia,
    de miel. Vaso de oro.
    Persistencia mon&0acute;tona, de lluvia.
    Silencio puro. Balbucir sonoro.
    Mármol o bronce. Simulacro.
    Corporeidad rotunda. Lanza
    de emoción. Fuego sacro
    . Cumbre de todos los instintos. Danza.
    Médula de lo ignoto. Áurea vedija
    incoercible. Vientre de los nombres.
    Arca de la eternidad. Hija
    del Hombre. Madre de los hombres.






    dibujo de musas
    Hecho con / Made with Mac