• "Beato sillón" (Comtexto)
  • "Desnudo" 
  • "Las doce en el reloj"(Comtexto)
  • "Perfección" (Comtextos)  
  • "Los nombres"  
  • "Cima de la delicia"
  • Estatua ecuestre" 
  • "Muerte a lo lejos" 
  • "El cielo que es azul" 
  • "Pueblo soberano" 
  • "Despertar español" 
  • "Los intranquilos" 
  • "Ars vivendi" 
  • "Sátiras" 
  • "Los tiranos"  
  • "Plausible conjetura" (Comtextos)  





  • Beato sillón

    ¡Beato sillón! La casa
    Corrobora su presencia
    Con la vaga intermitencia
    De su invocación en masa
    A la memoria. No pasa
    Nada. Los ojos no ven,
    Saben. El mundo está bien
    Hecho. El instante lo exalta.
    A marea, de tan alta,
    De tan alta, sin vaivén.

    Cántico (1928)


    Comtexto




    Desnudo

    Blancos, rosas... Azules casi en veta,
    retraídos, mentales.
    Puntos de luz latente dan señales
    de una sombra secreta.
    Pero el color, infiel a la penumbra,
    se consolida en masa.
    Yacente en el verano de la casa
    una forma se alumbra.
    Claridad aguzada entre perfiles,
    de tan puros tranquilos
    que cortan y aniquilan con sus filos
    las confusiones viles.
    Desnuda está la carne. Su evidencia
    se resuelve en reposo.
    Monotonía justa: prodigioso
    colmo de la presencia.
    ¡Plenitud inmediata, sin ambiente,
    del cuerpo femenino!
    Ningún primor: ni voz ni flor. ¿Destino?
    ¡Oh absoluto presente!

    Cántico (1928)










    dibujo de musas
    Las doce en el reloj

    Dije. ¡Todo ya pleno!
    Un álamo vibró.
    Las hojas plateadas
    Sonaron con amor.
    Los verdes eran grises,
    El amor era sol.
    Entonces, mediodía,
    Un pájaro sumió
    Su cantar en el viento
    Con tal adoración
    Que se sintió cantada
    Bajo el viento la flor
    Crecida entre las mieses,
    Más altas. Era yo,
    Centro en aquel instante
    De tanto alrededor,
    Quien lo veía todo
    Completo para un dios.
    Dije: Todo, completo.
    ¡Las doce en el reloj!

    Cántico (1928)


    Comtexto





    Perfección

    Queda curvo el firmamento,
    Compacto azul, sobre el día.
    Es el redondeamiento
    Del esplendor: mediodía.
    Todo es cúpula. Reposa,

    Central sin querer, la rosa,
    A un sol en cenit sujeta.
    Y tanto se da el presente
    Que el pie caminante siente
    La integridad del planeta.

    Cántico (1928)






    Los nombres

    Albor. El horizonte
    Entreabre sus pestañas
    Y empieza a ver. ¿Qué? Nombres
    Están sobre la pátina

    De las cosas. La rosa
    Se llama todavía
    Hoy rosa, y la memoria
    De su tránsito, prisa,

    Prisa de vivir más.
    A largo amor nos alce
    Esa pujanza agraz
    Del Instante, tan ágil

    Que en llegando a su meta
    Corre a imponer Después.
    Alerta, alerta, alerta,
    Yo seré, yo seré.

    ¿Y las rosas? Pestañas
    Cerradas: horizonte
    Final. ¿Acaso nada?
    Pero quedan los nombres.

    Cántico





    Cima de la delicia.



    ¡Cima de la delicia!
    Todo en el aire es pájaro.
    Se cierne lo inmediato
    Resuelto en lejanía.

    ¡Hueste de esbeltas fuerzas!
    ¡Qué alacridad de mozo
    En el espacio airoso,
    Henchido de presencia!

    El mundo tiene cándida
    Profundidad de espejo.
    Las más claras distancias
    Sueñan lo verdadero.

    ¡Dulzura de los años
    Irreparables! ¡Bodas
    Tardías con la historia
    Que desamé a diario!

    Más, todavía más.
    Hacia el sol, en volandas
    La plenitud se escapa.
    ¡Ya sólo sé cantar!

    Cántico 1928 - 1950




    Estatua ecuestre.



    Permanece el trote aquí,
    Entre su arranque y mi mano.
    Bien ceñida queda así
    Su intención de ser lejano.
    Porque voy en un corcel
    A la maravilla fiel:
    Inmóvil con todo brío.
    ¡Y a fuerza de cuánta calma
    Tengo en bronce toda el alma,
    Clara en el cielo del frío!

    Cántico 1928 - 1950




    Muerte a lo lejos.



    Je soutenais l'éclat de la mort toute pure.
    Valery

    Alguna vez me angustia una certeza,
    Y ante mí se estremece mi futuro.
    Acechándolo está de pronto un muro
    Del arrabal final en que tropieza
    La luz del campo. ¿Mas habrá tristeza
    Si la desnuda el sol? No, no hay apuro
    Todavía. Lo urgente es el maduro
    Fruto. La mano ya lo descorteza.
    ...Y un día entre los días el más triste
    Será. Tenderse deberá la mano
    Sin afán. Y acatando el inminente
    Poder diré sin lágrimas: embiste,
    Justa fatalidad. El muro cano
    Va a imponerme su ley, no su accidente.

    Cántico 1928 - 1950
















    dibujo de musas
    El cielo que es azul.



    ARDOR.

    Cornetines suenan
    Tercos, y en las sombras chispas
    Estallan. Huele a un metal
    Envolvente. Moles. Vibran
    Extramuros despoblados
    En torno a casa henchidas
    De reclusión y de siesta.
    En sí la luz se encarniza.
    ¿Para quién el sol? Se juntan
    Los sueños de las avispas.
    ¿Quedará el ardor a solas
    Con la tarde? Paz vacía:
    Cielo abandonado al cielo,
    Sin un testigo, sin línea.
    Pero sobre un redondel
    Cae de repente y se fija,
    Redonda, compacta, muda,
    La expectación. Ni respira.
    ¡Qué despejado lo azul,
    Qué gravitación tranquila!
    Y en el silencio se cierne
    La unanimidad del día,
    Que ante el toro estupefacto
    Se reconcentra amarilla.
    ¡Ardor: reconcentración
    De espíritus en sus dichas!
    Bajo agosto van los seres
    Profundizándose en minas.
    ¡Calientes minas del ser,
    Calientes de ser! Se ahíncan,
    Se obstinan profundamente
    Masas en bloque. ¡Canícula
    De bloques iluminados,
    Plenarios, para más vida!
    Todo en el ardor va a ser,
    Amor, lo que más sería.
    -¡Ser más, ser lo más y ahora,
    Alzarme a la maravilla
    Tan mía, que está aquí ya,
    Que me rige! la luz guía.

    Cántico 1928 - 1950




    Pueblo soberano.



    Plaza llena, vocerío
    Solar, fusión de gentío.
    Público en tarde redonda
    No es masa que el alma esconda.

    Sobre la arena está el drama.
    ¿A quién vencedor proclama?

    Un silencio. Se condensa
    Callando la tarde intensa.

    Lo rojo aguarda o se mueve,
    Sutil, gallardo y aleve.

    Tal muchedumbre es ya mole.
    Todo se junta en un ¡ole!

    Por fin, ovación. Muy bien.
    Suena un silbido. ¿De quién?

    Público en tarde redonda
    No es masa que el alma esconda.
    Aplausos. Gritos. ¿Oreja?
    La unanimidad se aleja.

    Clamor1949 - 1963












    dibujo de musas
    Despertar español.



    ¡Oh blanco muro de España!
    FEDERICO GARCIA LORCA
    I
    ¿Dónde estoy?
    Me despierto en mis palabras,
    Por entre las palabras que ahora digo,
    A gusto respirando

    Mientras con ellas soy, del todo soy
    Mi nombre,
    Y por ellas estoy con mi paisaje:
    Aquellos cerros grises de la infancia,

    O ese incógnito mar, ya compañero
    Si mi lengua le nombra, le somete.

    No estoy solo. ¡Palabras!

    Y merced a sus signos
    Puedo acotar un trozo de planeta
    Donde vivir tratando de entenderme
    Con prójimos más próximos
    En la siempre difícil tentativa
    De gran comunidad.

    A través de un idioma
    ¿Yo podría llegar a ser el hombre
    Por fin humano a que mi esfuerzo tiende
    Bajo este sol de todos?

    A la altura de las circunstancias 1963




    Los intranquilos.



    Somos los hombres intranquilos
    En sociedad.
    Ganamos, gozamos, volamos.
    ¡Qué malestar!

    El mañana asoma entre nubes
    De un cielo turbio
    Con alas de arcángeles-átomos
    Como un anuncio.

    Estamos siempre a la merced
    De una cruzada.
    Por nuestras venas corre sangre
    De catarata.

    Así vivimos sin saber
    Si el aire es nuestro.
    Quizá muramos en la calle,
    Quizá en el lecho.

    Somos entre tanto felices.
    Seven o'clock.
    Todo es bar y delicia oscura.
    ¡Televisión!

    Clamor 1949 - 1963




    Ars vivendi.



    Presentes sucesiones de difuntos
    Quevedo

    Pasa el tiempo y suspiro porque paso,
    Aunque yo quede en mí, que sabe y cuenta,
    Y no con el reloj, su marcha lenta
    - Nunca es la mía - bajo el cielo raso.
    Calculo, sé, suspiro - no soy caso
    De excepción - y a esta altura, los setenta,
    Mi afán del día no se desalienta,
    A pesar de ser frágil lo que amaso.
    Ay, Dios mío, me sé mortal de veras.
    Pero mortalidad no es el instante
    Que al fin me privará de mi corriente.
    Estas horas no son las postrimeras,
    Y mientras haya vida por delante,
    Serás mis sucesiones de viviente.

    A la altura de las circunstancias1963




    Sátiras.



    Llamas orden a tu desorden,
    Llamas justicia a tu injusticia,
    Llamas verdad a tus embustes,
    Llamas guerra a tus homicidios,
    Llamas salvación a la muerte.
    ¿Fatalidad de los Estados?

    - Si el hombre es una bestia y sólo bestia,
    Si no merece más que tiranía,
    Muera, muera la Tierra bajo bombas.
    - No, por favor. Es más complejo el hombre.

    Y mientras tanto, cotidianamente,
    Los unos y los otros aman, juegan,
    Persisten bajo sol y bajo luna,
    Con su vivir a rastras, implacables.

    Y otros poemas 1966 - 1975




    Los tiranos.



    En este siglo son tres los tipos de tiranos.
    El loco, el perverso, el vulgar.
    En arrebato de pasión absurda
    Va destruyendo raza muy valiosa.
    Un poderoso jefe, muy dogmático,
    Hasta sus compañeros aniquila.
    Mediocre pillo sin ninguna idea
    En su favor irradia su poder absoluto.
    ¡Cuántos asesinados! Siglo XX.
    Maravillosa técnica científica.

    (Fin de lectura: el horror - No, no por Dios, el vómito.)

    Final 1973 - 1983






    Plausible conjetura.



    ¡Las doce en el reloj!
    El mundo es otro círculo
    ¿Se me revela ahora
    Su centro, su principio?
    Todo es aquí planicie
    Dorada por los trigos
    Que espiga a espiga forman
    El cuerpo de un estío
    Con voluntad de ser
    Un solo impulso erguido
    Bajo el cielo atrayente
    Desde ese azul.
    Admiro
    Con fervor de mirada
    Convergencias y signos
    De algo que yo, torpe,
    escruto y no descifro.
    Y mientras mi ignorancia
    Sigue curva de río,
    Contemplo - fascinado -
    La Creación en vilo
    Suspendida ¿de qué,
    de quién? Atisbo
    Plausible conjetura.
    ¡Ay, nada más, Dios mío!

    Homenaje

       








    dibujo de musas
    Hecho con / Made with Mac